¿Luna de miel de inmediato o para un tiempo después?

por 10 Oct 2019Fotografía Bodas

Esta es una de las preguntas que los Novios se hacen cada vez más seguido. Sin embargo, las respuestas son variadas.

Existen parejas que apenas termina la fiesta, toman sus maletas y se van en plan de compartir momentos únicos e íntimos en el lugar que será sólo de ellos: playa, campo, montaña, ciudad, etc. Esta alternativa se da por lo general en personas que buscan diversión en los primeros momentos matrimonio. Compartir situaciones alocadas y cómplices son experiencias que cobran relevancia a la hora de formar las primeras vivencias como Esposos.

Pero también está otra opción: “ir de luna de miel después de un tiempo”. Pareciera una alternativa no tan atractiva como la primera, pero tiene un sentido distinto. A diferencia de la primera, el tomarse ese tiempo espaciado del día de la boda facilita la planificación en cuanto a duración y lugares de la estadía. Como punto en contra (a mi apreciación), es que le quita la espontaneidad y magia de lo inmediato, pero como imaginan, es simplemente una opinión subjetiva que varía de pareja en pareja.

Tanto él mismo día como meses después, la luna de miel siempre se estrella con sus peores enemigos: tiempo y dinero.

En lo referente al tiempo, mi consejo es que antes de comprar los pasajes vean la disponibilidad de cada uno, suponiendo que su estadía pueda extenderse por el gran momento que están viviendo. Y en cuanto al dinero, observen que la luna de miel no se trata de grandes excentricidades, se basa en las experiencias de vida en compañía de tu media naranja.

No obstante, en esta nueva realidad, todas las parejas optan por viajes de ensueño, que no están mal, mas el factor monetario muchas veces arruina las intenciones de un lugar así. En base a esta premisa, Novios de todos lados del mundo transformaron una opción en tendencia: “hacer listas de regalos en el Retail para cambiarlos por viajes de luna de miel”.

Habrán personas más conservadoras que dirán que cambiar los regalos por dinero para viajar no se hace, que le extirpa el cariño al presente. Yo lo miro de otra perspectiva. Siento que aunque los Novios sabrán exactamente cuanto dinero invirtió cada ser querido y/o invitado, de igual modo, conocerán a quienes hacen posible que cosas materiales como sillones, televisores, refrigeradores, etc., se conviertan en instantes que quedarán en el corazón de felices recién casados, viviendo momentos de amor sólo para ellos.

La decisión final la tienen ustedes como Novios. Ahora o después. Regalos o viajes. Lo que sea que prefieran deberá considerar que lo que los haga felices debe ser lo principal. Lo demás será una aventura para el resto de sus vidas.